NO VENDO CAMAS, VENDO SUEÑOS

En Elizondo está la mejor marca del planeta. La mejor: porque sabe qué vende, a quién y porqué. Hace años que lo sé, y hace años que quiero conocer al artista. Un día de estos me arremango, entro y pregunto.

Es una tienda de siempre, una tienda sencilla...que no tiene nombre solo un lema: TIENDA ESPECIALIZADA EN DESCANSO. Dios, cómo me emociona. Siempre que voy hacia el trinquete, paseando por los porches, antes de atravesar ese río mágico, y veo ese escaparate, me emociono. Podían haberle llamado Camas Patxi, pero no...ellos no venden camas, ni dormitorios, ni cosas de tocar -aunque así lo parezca- ellos venden descanso. Y no solo eso....Podían vender de todo...pero se han especializado: en descanso. Y yo me muero de la ilusión, y de la admiración, porque alguien en Elizondo decidió un día montar un pequeño negocio para sobrevivir, quizás para abandonar por obligación felices días de contrabando, quizás para asegurar un futuro a unos hijos en un valle que se fuga a Donosti o a Pamplona....y pensó, voy a vender descanso, y me voy a especializar en descanso...Aprovechó un bonito, pequeño y sencillo local y creó un paraíso de sueños.

No sé a vosotros pero a mí, una tienda especializada en descanso, me parece el mejor negocio del mundo. Y quien lo montó un pedazo de empresario y un artista de la comunicación.

POR EL SABIO ADRIÁ

"Una escenografía sugerente, atención a los mínimos detalles y una buena dosis de humor son los ingredientes necesarios para crear una experiencia inolvidable" Ferrán Adriá.


Esta frase, dicha sin demasiada parafernalia por Ferrán, se ha convertido en un lema en mi trabajo, porque Adriá no es un cocinero, ni mucho menos, es uno de los mejores creadores de experiencias de la actualidad. Comí una vez con él, codo a codo, y puedo asegurar que no son palabras bonitas. Comíamos en un pequeño bar de pueblo pequeño: espárragos de lata, escarola de bolsa y un filete muy hecho. Aún así, teniendo en cuenta quien es: comió sin pestañear, contento, saludo a la cocinera, como uno más no como el gran cocinero...Como dijo en un momento, cualquier comida hecha con cariño, vale. Ferrá se ríe, es positivo, es buen tipo. Y sobre todo es un hombre respetuoso con todo y con todos. No va de listo, todo lo contrario, pregunta, siente interés por lo que ve, escucha... Me gusta.

Los colores, los sabores, las texturas....las sensaciones, en definitiva, son las que hacen de un acontecimiento una experiencia (la experiencia es un acontecimiento que se vive y del que se aprende). Adriá es un maestro, sin duda, y su talento para crear experiencias se puede extrapolar a cualquier ámbito. A mí, de esa frase, lo que más me gusta, lo que es realmente propio de un hombre sabio es "eso" del sentido del humor. Los que trabajamos en comunicación, creando marcas, nos olvidamos muchas veces de aplicar precisamente eso: el sentido del humor. Nos da miedo que el cliente no lo entienda. Y no hay que olvidarse de algo: los niños, incluso en mitad de la guerra siguen jugando, siguen riéndose. No sé porqué se nos olvida reirnos a los adultos en nuestras guerras. Aunque todo se derrumbe a tu alrededor no te olvides de reir y jugar. Por el sabio Adriá.

Políticamente incorrecta con el cine




Estos días estamos dándole vueltas al tema de los derechos de propiedad intelectual en internet, por esa nueva ley terrorista que permite cerrar a cal y canto páginas web prácticamente sin tener que pasar por un juez. Es decir, por la cara, con apenas un leve indicio de uso indebido de la obra musical o cinematográfica de otros. Puede suceder que se cierre una página enlazada a otra que estaba enlazada a otra que permitía descargas fraudulentas...cuando la pobre primera página no tenía ni idea de la red en la que estaba inmersa.

Puede ser que eso sea un gran saco donde meter todo lo que molesta.

Es cierto que los músicos y cineastas tienen que poder vivir de su trabajo, como todos, pero yo tengo una duda: ¿ qué pasa con todas las ayudas que todos pagamos, que cubren muchas veces parte de las producciones cinematográficas? No significaría eso que las obras subvencionadas pasan a formar parte de los bienes públicos y que por tanto todos deberíamos tener derecho a disfrutar de ellas, ¿al menos online? Sé que esto puede sonar muy salvaje, teniendo en cuenta que yo me gano la vida con la creatividad y lo que se de comunicación - los consultores cobramos por lo que sabemos no por el tiempo que empleamos en ello , por tanto en mi trabajo juego permanentemente con mis derechos de propiedad intelectual y con los de otros - pero es un tema que me mosquea.

La industria musical y la cinematográfica, son eso, industrias de ocio, y como tales están sometidas a las leyes de la oferta y la demanda. El que es bueno o parece bueno vende, hablando en plata. Es decir, me empieza a no valer eso de que los norteamericanos nos comen el mercado: llegan Amenabar o Almodovar y barren. En mi gremio el que sale al mercado y no obtiene resultados, sale igual que entró. Sin ayudas. Mis trabajos para agencias de publicidad del pasado están colgados en la red, se utilizan una y otra vez, pero la ley no me protege porque trabajaba para otros, que tienen todos los derechos de explotación de mis creaciones, de mis proyectos de branding. Es decir, las descargas gratuitas de la red de mis trabajos no tienen derechos porque no me dedico a la música ni al cine. No lo estoy exigiendo, solo es una reflexión, pero los derechos de propiedad intelectual parecen ser solo para algunos campos.

Y digo yo, cuándo vamos a darle a internet la importancia que tiene como medio de comunicación, ocio y social, muy superior en estos momentos al cine, por ejemplo. ¿Por qué no se llenan las salas? ¿Por qué no se venden discos? ¿Por qué internet se ha convertido en otra dimensión espacial aparte de las tres que conocemos? ¿Por qué en el Ministerio de Cultura no se vive en el futuro en vez de en el pasado?

La música y el cine son industrias de ocio, vamos a dejarnos de paternalismos y a considerarlas como tal, y crecerán, y se harán fuertes, sin remedio, el mercado lo pone todo en su sitio ("soy artista, pero he decidido dejar el arte en mi cabeza, no pintar un solo cuadro hasta que el estado español me ayude económicamente para dedicarme a esto. si somos necesarios para la cultura que nos paguen",  XXXX dixit. me quedé de piedra, y es literal)


 El futuro está en la red, y lo que nos queda por ver.

LA HERENCIA DE LA PRINCESA LEIA: HOLOGRAMAS ONLINE



La Guerra de las Galaxias: R2D2 almacena un correo importante. De ese ojo-linterna del pequeño robot sale un rayo de luz que se convierte en la princesa Leia. Un holograma que marcó mi infancia. Lo que yo hubiera dado por tener la posibilidad de comunicarme virtualmente, como ella. Luc Skywalker, el guapo bueno - y soso, para qué engañarnos- se arrodilla para escuchar a la princesa, cubierta con su túnica blanca. La princesa Leia, en tamaño mini, habla, pide ayuda. Ese holograma para mí, fue lo mejor de la película, está claro que ya se venía gestando lo mío con la comunicación sin límites.

Hace unos días, revolviendo en internet, por un lado y por otro, caigo por casualidad en una empresa que como R2D2 hace algo parecido a mi querido holograma, ¡increíble!

He encontrado la página de una empresa que vende, atentos, presentadores online: Equipo 24. La empresa ofrece un catálogo de actores para presentaciones virtuales de tu web: se acabaron los textos corporativos. Ofrecen dejar de leer, a cambio de un personaje de carne y hueso quien, como la princesa Leia, aparece por sorpresa a un lado de la pantalla y te habla, mirándote a los ojos, te explica, con una sonrisa, y te lleva, de un lado a otro, por la web visitada. En la demostración, una princesa Leia sin túnica y sin moños de la Dama de Elche, habla, como si estuviera tranquilamente apoyada sobre tu pantalla. Vivita y coleando.

Hay que verlo, yo aún estoy de piedra. Mi enhorabuena, yo pensaba que todo estaba inventado.

DE GUISANTES HÍBRIDOS Y UNIVERSOS. POR HAITÍ



"Porque hasta un guisante en su vaina puede ser el eje del universo" decía mi amado Walt Whitman. Por lo mismo, un par de palabras pueden cambiar el mundo, mi mundo. Un comentario, dejado al azar, por alguien llamada Blanca, me ha devuelto a este blog, ahora con suelos, me gusta el cielo, y también el suelo. Ya sabeis que soy un híbrido entre cielo y tierra, puedo estar allí arriba flotando como una burbuja efervescente y al minuto aquí abajo como una columna cabezota. Unas palabras se han convertido en el eje de mi día, de mis días futuros. Esto estaba cerrado, y lo he vuelto a abrir. Cosas del azar. Lo dejé porque el negro de fondo me pesaba como una losa, me daba un tortazo cada vez que me sentaba ante él. Hoy el viento me corre por las venas, deben ser las nubes. Y la pena por Haití, la necesidad de hacer algo, ya, urgente, no sé muy bien qué. Ojalá tuviera la capacidad de dejarlo todo y salir a ayudar. Solo se me ocurre utilizar la voz para recordar que nos cuesta poco ayudar mucho. Ojalá desde los medios de comunicación no se haga lo de siempre: transmitirnos miserias para consolarnos (no hay nada más tranquilizador, por lo visto, que sentarse ante el televisor y ver dramas muy lejos de uno) y zanjar rápidamente el tema en cuanto todo el público se siente suficientemente consolado. ¿Donde están los medios de comunicación como herramienta de comunicación social y no como herramienta política y económica?. Os paso una de mis fotos, ahora colecciono suelos que piso, sobre los que me gusta caminar. ¿Os suena? Son los agujeros del Peine de Los Vientos, en Donosti. Se escucha el mar, se siente el mar...De hecho el mar te puede tumbar de golpe si caminas sobre ellos en un día de tormenta....Son su chimenea. Por Haití. Bienvenidos.

HUMANOS: HERRAMIENTAS PODEROSAS



Cualquier organización, grande, pequeña o mediana, tiene en sí misma la herramienta más poderosa de crecimiento: las personas. ¿Cómo es que hasta ahora la mayoría de las empresas se han olvidado de que la mayor y mejor fuente de energía son las personas que trabajan en ella? La motivación, la serenidad, el afecto (que no el amor, el amor hay que dedicarlo a otros menesteres) por el trabajo....son indispensables para que una empresa sea una organización, no solo una máquina implacable de exprimir vidas. Lo repetiré hasta la saciedad: cualquier decisión se toma con el corazón antes que con la razón, desde la decisión más simple y cotidiana hasta las decisiones que afectan al futuro de la Humanidad. Si las empresas empezaran a entender que su problema no es la crisis, la recesión, la falta de créditos o el petróleo, sino su ceguera emocional, su falta de empatía, su incapacidad por sentir como buena organización humana que son...Otro gallo nos cantaría, hasta pondría huevos. Somos humanos, imperfectos, vale, pero vamos a reconocernos de una vez como la auténtica fuerza motora de la economía. ¿Petróleo? Dame un equipo positivo, honesto, firme, entusiamado y cohesionado, y llevo tu empresa al cielo....de las empresas. Por nosotros, los humanos, el verdadero poder.


*Fotografía: Jorge Moreno. Patinadores del equipo de competición del Club Amaia de Pamplona

Mikel Urmeneta


Decirle a un empresario a bocajarro que está confundiendo su objetivo principal, que el objetivo no es vender, sino ser una gran empresa (vender llegará después, y a manos llenas), me emociona. Basicamente porque no hay nada más reconfortante que decir la verdad. Cada vez que me encuentro a un empresario a quien sus planes de marketing le están conduciendo a una loca carrera por aumentar las ventas menospreciando su propia cultura, su propia razón de ser, sus valores, no puedo dejar de decir: así no vas a ninguna parte, venderás hoy pero no serás nada mañana. Esa es la verdad. Ser uno mismo es la única forma de salirse de la fila. Transmite valentía, honestidad, credibilidad....Valores añadidos que ni el mejor de los productos aporta por sí mismo. Y ¿qué hace Mikel Urmeneta por aquí? La empresa de Mikel, Kukuxumusu, nació con un espíritu que hoy en día se mantiene, a pesar de que entonces eran tres amigos y hoy soy un imperio del diseño en diferentes soportes (las camisetas son lo de menos). A Mikel a veces no le aguanto, muchas veces...Me recuerda a esos renacuajos que intentaba pillar en el río con absoluta dedicación, se me escurrían, y yo no paraba hasta espachurrarlos entre mis dedos de cinco o seis años...Cuando tenía uno lo lanzaba al cubo, pero entonces el renacuajo perdía todo su interés, ya no podía escabullirse. Aquello ya no era un renacuajo, era...otra cosa. Mikel ha conseguido escabullirse una y otra vez de lo convencional, a pesar de estar en la rueda empresarial, ha sabido aprovechar las leyes del mercado para construir una gran empresa sin dejar de ser él mismo. Es un tipo observador, capaz de elevar la mayor tontería a la categoría de principio universal de la Humanidad. Una ve esa tierna oveja negra rodeada de ovejas blancas en una camiseta y siente que este tipo le ha entendido, más que Josep Font con un traje de cuello imposible que te tapa la nariz y unos pliegues acartonados que te impiden caminar. No eres perfecta, eso te viene a decir Mikel, y la imperfección reconforta, porque es lo único que nos caracteriza a los "umanos". Que sea caperucita quien se coma al lobo y el corredor quien pille al toro, también. Mikel ha creado una empresa, una gran empresa, que vende camisetas para subsistir, y crecer, muchas camisetas, pero jamás hubiera vendido nada, jamás hubiera llegado a estar donde está, si hubiera dejado de ser él mismo: un renacuajo cabezón cuyo mayor encanto reside en que es imposible meterl en el cubo. Mikel, un abrazo.